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Perdiendo el control 馃幃

  • Foto del escritor: Ariel Villar
    Ariel Villar
  • 18 oct 2024
  • 4 min de lectura

Hemos le铆do o escuchado mil veces acerca de la sobreprotecci贸n de Mam谩, especialmente ejercida sobre el hijo var贸n. La justificaci贸n del mimo es una hermosa forma de demostrar amor y atenci贸n, sobre todo en la etapa de la primera adolescencia, siempre preferible a una madre ausente cualquiera sea el motivo.

Pero como todo adolescente el muchacho se rige por la ley del menor esfuerzo hacia todo lo que no le interesa o no le gusta, lo que "les da paja" seg煤n ellos.

Y claro, Mami de un d铆a para el otro se da cuenta que su amado parvulin la supera por una cabeza en altura y hasta un par de veces en kilos, que ya no puede alzarlo en brazos y que para abrazarlo necesita estirarse como "El Hombre El谩stico".


Toma conciencia que el tiempo pasa al ver los pliegues al borde de sus ojos en el espejo del ba帽o, pero se deja convencer por el ego subyacente de que, si el nene no crece yo no envejezco y sigo teniendo el control. Cuidado con 茅sto!.


En plena revoluci贸n hormonal los j贸venes necesitan acostumbrarse a desarrollar ciertas costumbres aunque l贸gicamente no sean de su agrado, impuesras en car谩cter de obligaciones y premiadas o reconocidas cediendo a algunas de sus exigencias. Por caso cumplir con el horario escolar y sus requerimientos de estudio, levantarse y hacerse la cama, limpiar y ordenar su cuarto regularmente, levantar y lavar su plato y cubiertos despu茅s de cada comida, cuestiones tan irrenunciables como su aseo e higiene personal.

脡stas son las primeras pautas b谩sicas que se convierten en los s贸lidos cimientos sobre los que van a construir su personalidad con la que seguramente van a lograr sus metas con una inserci贸n destacada en 茅sta sociedad de valores tan retorcidos por la mediocridad instalada por el poder con fines de control.


Pero Mami se resiste a soltarle la mano y a prestarle m谩s atenci贸n a los temas que ocupan su curiosidad, necesidad de informaci贸n y experimentaci贸n. Mam谩 siente estar perdiendo el control!

Momento en el que, de tratarse de un cuadro familiar integrado por todos sus actores, ya se trate de familias tradicionales o ensambladas, empieza a intervenir la figura paterna.

Figura que seg煤n la psicolog铆a moderna es la que va a tener la tarea de bajar al ni帽o de los brazos de Mam谩, para entrenarlo con buena ense帽anza y con ejemplos, a desenvolverse con solvencia en un mundo real que sin dudas le va a plantear desaf铆os en los que los mimos maternos s贸lo van a tener lugar desde el apoyo afectivo.

Cuidado con los excesos!

Los excesos siempre son malos. Incluso en la crianza de adolescentes.

Sobrecargarlos de obligaciones y tareas diarias puede derivar en angustia por la falta de tiempo libre para su imaginaci贸n, la investigaci贸n y experimentaci贸n de sus propios cuerpos, los deseos nuevos hacia sus pares y la formaci贸n de sus vocaciones y proyectos de vida.

Por el contrario, los excesos de Mam谩 para quitarles el peso de sus tareas y obligaciones b谩sicas, puede sumirlos en una apat铆a notable que, de no poder superarla los va a convertir en verdaderos incapaces para solucionar problemas y para desarrollar los m茅todos m谩s b谩sicos para lograr sus objetivos, si es que los tienen. En la jerga Boomer, un boludazo que va camino al personal de descarte de cualquier emprendimiento o entrevista laboral.


La postura del "Padrastro".


Casi un cl谩sico en el que "mam谩 ensamblada" en pareja con hijos de matrimonio anterior, ante alguna sugerencia de "pap谩 suplente" referida a los adolescentes a los que trata como hijos propios y con los que ha logrado un v铆nculo sano y s贸lido, reaccione con una postura defensiva rayando en un tono de hostilidad, con respuestas del tipo:


"Yo a mis hijos los cr铆o como quiero. Te voy a pedir que no te metas".


El orgullo de "Papastro" termina de desafinar la t贸nica de una armon铆a familiar lograda con a帽os de dedicaci贸n:


"De acuerdo. Pero record谩 que funcionamos como Familia cuyo sustento aportamos ambos, y que el futuro de los chicos est谩 primero. No vaya ser cosa que un error de tu crianza en la que no puedo intervenir, los lleve por mal camino y nos cueste dinero y mala sangre a los dos y a ellos. Si no tengo derecho de hablar o sugerir, me desligo de afrontar las consecuencias de tus errores."


Suena terrible, pero 茅ste tipo de situaciones son m谩s comunes de lo que imaginamos. Y de repetirse un par de veces el desenlace ser铆a cantado: fin de la historia, "tasa tasa cada cual para su casa", sin que ninguno de los dos puedan siquiera imaginar el dolor de los chicos y la sensaci贸n de devastaci贸n de sus vidas y sus planes tal como una ciudad despu茅s de un bombardeo o un terremoto.


De buena madera se nace, las buenas familias se construyen y con un poco de dedicaci贸n pueden ser la plataforma ideal para lanzar a los adolescentes hacia una vida plena y con 茅xitos asegurados.

Y mientras las Mamis comparten en las redes cientos de frases referidas al desapego, a "soltar" para reinventarse, se resisten a soltar la mano de un nene con cuerpo de Hombre, que en no mucho tiempo va a ser el que vuelva a tomar su mano para llevarla a pasear junto a sus nietos...

Que tengas una excelente jornada y Gracias por leer!


Ariel Villar

Caf茅 Temperley


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