Versión Audio : Fue toda una aventura. Acompañar la gestación de una panza con vida propia. Tres veces. Y la primera fue impactante, maravillosa y al mismo tiempo aterradora: gemelos! Un día cualquiera, Viernes o Sábado, no se, da igual, volví del trabajo y después de sacarme la corbata me tiré un rato en el sillón. Cuando me desperté dos muchachos más altos que yo me dieron los buenos días con un abrazo de manos grandes, tostadas con mate compartidas, y el olor de mi propia