Version audio: Envejecer es raro. No jodido: raro. Por un lado, te agarra una gratitud profunda, casi primitiva, de haber llegado. Porque viste caer gente buena, gente joven, gente que no pudo. Y vos seguís. Respirando, puteando, queriendo. Esa parte es hermosa. Una especie de “che, gracias por un día más, ¿eh?”. Pero al mismo tiempo, el cuerpo se va poniendo incómodo, como un traje que antes era perfecto y ahora aprieta en donde no sabías que tenías costuras. Rodillas que cr